a cura d'Enric Baixeras Sastre
signatura saumells

Algunos artistas que habían vivido los tiempos cruelísimos y desesperanzados de la segunda guerra y la postguerra mundiales expresaron su aversión a la condición humana. Picasso, Giacometti, Bernard Buffet, Bacon y sus seguidores culpaban al hombre de no haber sido capaz de evitar un dolor tan inmenso. A la opresión que sufrían se le llamaba la angustia de los existencialistas.

Saumells sufrió la crisis histórica de la guerra y la postguerra, y también la angustia de existir. Luchó con coraje, y consiguió vencer su malestar íntimo dedicando las mejores dotes de artista a comunicar la compasión a través de la imagen. Coincidió con Mounier en querer comprometerse con el género humano. Sus imágenes religiosas responden al aggiornamento contemporáneo del papa Joan XXIII y del concilio Vaticano II. En definitiva, quieren hacernos pensar que el sentido de la vida radica más allá de la experiencia.

© 2010 Museu d'Art Modern de Tarragona